Pues bueno, después de este comentario, he creado una cuenta en twitter y me he descargado un plugin para que aparezcan allí también los artículos que escribo. Nada que ver con DavidMonreal (sin barra baja).
Tenía ganas de ver cómo Daniel Pérez (Xing) ha tomado el relevo de su antecesor, como se acerca al mundo del reclutamiento y como presentaba la herramienta ante Responsables de Recursos Humanos.
Me interesaba también ver la presentación de Ivan (Synerquia) y la evolución de su herramienta (llevaba unos meses sin seguirles), del parser de CVs, etc.
De la presentación de Carina Pueyo (Cap Gemini) me ha gustado su visión pragmática del mercado (diferencias fundamentales entre el mercado americano y el español), de la penetración de las herramientas de networking profesional, las herramientas que utiliza una Empresa reclutadora como Cap Gemini, etc.
Como diría Risto: no basta con ser cantante, hay que ser un buen producto. Así que, además de ser un buen producto hay que saber venderse a uno mismo.
Las cosas se han torcido bastante los últimos meses y las previsiones apuntan a que llegaremos a niveles de paro históricos. En el mercado de empleo hay superábit de profesionales que compiten por un trabajo y esta vez no sólo compiten los que quieren mejorar su sueldo sino aquellos que quieren salir del desempleo… y cualquier detalle marca la diferencia entre conseguir un empleo o que sea otro candidato quien lo consiga.
Pequeños detalles en el proceso de selección dan mucha más información de lo que parece y por eso debemos tener en cuenta algunos aspectos:
Las formas. La educación, la etiqueta, la forma de vestir, etc. adquieren relevancia en los procesos de entrevista (un 85% de los que respondieron a la encuesta habían descartado a candidatos por motivos como estos). Todo comienza con un CV bien estructurado, que no haga perder el tiempo, que muestre rápidamente nuestra experiencia, conocimientos, estudios, etc.
Mostrar interés. Hay que haberse molestado en conocer la empresa, sus productos, un poco de su organización, etc. Si nos preguntan “Qué sabes de nuestra empresa?” hay que saber qué responder!
Usa Google!
Mira qué otras ofertas de empleo buscan
Mira quien es su competencia
Mira en foros qué se dice (los que trabajan allí y los que no)
Conocerse I. Hay que saber defender aquellos aspectos del CV que no nos benefician:
Distintos trabajos en poco tiempo pueden dar a entender que somos una persona inestable
Trabajos muy distintos sin una linea de carrera clara pueden perjudicarnos y debemos poder explicarlo.
Conocerse II. Debemos tener preparadas las respuestas a las preguntas que habitualmente hacen en las entrevistas:
Tres aspectos positivos de nuestra persona
Tres aspectos negativos (pensemos en qué hacemos para que no nos afecte en el trabajo)
Tres razones por las que deberían contratarnos
Tres razones por las que no deberían contratarnos (qué cruel!)
Efecto boomerang. Si nos preguntan porqué dejamos una empresa no hay que hablar mal. Primero: el mundo es muy pequeño y nunca se sabe quien es amigo de quien. Segundo: si hablamos mal de nuestro anterior trabajo, estamos diciendo que diremos pestes del próximo el dia que termine?
Cost effective o incluso barato. El equilibrio de fuerzas en la negociación del salario ha cambiado. Ahora son las empresas las que tienen cola de candidatos esperando. Hay que transmitir que somos la mejor opción para el reclutador.
Un estudio de la Rice University en Houston, aparecido en The Economist, ha hecho una correlación entre el aspecto de las personas y su capacidad de saldar deudas.
Me imagino esto llevado al mundo de la selección de personas.
Qué pasaría si hubiera empresas que aceptaran o descartaran candidatos por su edad, nivel de obesidad (o flaqueza), sexo o raza, cuando por su perfil profesional, aptitudes o experiencia serían perfectamente válidos?
En este blog escribo mi diario profesional sobre internet, reclutamiento online, negocios digitales y todo aquello que despierta mi curiosidad. Aquí no pretendo sentar cátedra de nada sino poder tener un repositorio de ideas y reflexiones más o menos elaboradas de cosas que pasan en mi vida profesional. Lee mi curriculum para saber más.