September.05.2009
Primero me gustó mucho el que apareció en Neuromarketing en el que se muestran los resultados de premiar a un equipo por la calidad de su trabajo y a otro por su esfuerzo:
The reason the students praised for their hard work did better, apparently, was because they spent more time looking at their mistakes and learning from viewing the work of those who did better. The students who were told they were smart tended not to engage in such critical self-examination, and ended up actually showing a decline in subsequent testing.
A todo esto añadiría que ser valiente debe ir acompañado de una rápida (aunque profunda) carga de análisis de las consecuencias y una fuerte dosis de capacidad de reacción (por si las cosas no van como se esperaba). Cuando no eres sólo la punta de lanza de algo sinó la molécula de la punta… hay que ser consciente de los riesgos que se están asumiendo.
Más adelante me encontré con este artículo sobre la gestión de equipos formados por gente creativa en Smashing Magazine. Qué gusto es trabajar con un equipo alegre y que siempre tiene una sonrisa, por muy escarpado que sea el panorama.
Y qué cosas tan preciosas salen cuando se cumplen estas condiciones.
July.29.2009
Leo (aquí) acerca de la huella de carbono (es la traducción correcta de carbon footprint?) de la gira de conciertos de U2:
Just looking at the 44 concerts this year, the band will create enough carbon to fly all 90,000 people attending one of their Wembley concerts to Dublin. To offset this year’s carbon emissions, U2 would need to plant 20,118 trees.
Sé que sólo es una manera de hablar, pero porqué sólo hablamos de compensar esa huella de carbono? Porqué las campañas deben ser Carbon Zero y no Carbon -1 en las que el resultante sea más oxígeno que antes? Que U2 plante 20,119 ó incluso 20 millones de árboles!
Siempre me ha sorprendido la gente que hace/trabaja/piensa lo justo, sin dar ni un milímetro más de lo esperado/necesario. Afortunadamente, es agradable constatar que también hay quien siempre aporta algo más sin pedírselo.
March.14.2009
Estoy leyendo un libro titulado Israel, el somni i la tragèdia (Israel, el sueño y la tragedia) que me regalaron estas navidades en el que se explica la historia de los últimos 150 años del pueblo judío. En uno de los capítulos se habla de la organización militar israelita y del hecho que “los oficiales no mandan a sus soldados al ataque sino que les conducen hacia el enemigo” con el grito Aharai! (Detrás de mi!)
Una mentalidad distinta a la de algunos directivos en épocas de vacas flacas. Como ejemplo, este gráfico de las espectaculares (y bien retribuidas) salidas de algunos de ellos que han publicado en Mint.
