Recursos humanos, reclutamiento online, marketing a candidatos
Desde que me he emancipado y he ido a vivir a 40 kilómetros de Barcelona he recuperado el hábito de la lectura porqué voy al trabajo en tren y puedo aprovechar esos tres cuartos de hora para recuperar el tiempo perdido dentro del coche los últimos 4 años.
Esta mañana estábamos comentando los finales de los libros, como el de Los Pilares de la Tierra, donde después de casi un millar y medio de páginas de letra pequeña tramando y destramando relaciones entre los personajes, el autor abandona su estilo y en un plis fulmina la historia.
(Cuidado, voy a dar pistas sobre el final de un libro. Sáltate el siguiente párrafo si no quieres saberlo).
Otro final fulminante en El maestro Iluminador. Después de una trama montada con cierta gracia, el autor mata uno tras otro a los personajes y se queda tan ancho.
(Ya puedes volver a leer).
Lo mismo pasa en los procesos de venta. Cada comercial debe saber muy bien cual es su estilo de negociación y ser consciente que el proceso de cierre es un ente a parte del resto pero que requiere un cuidado especial para no echar a perder un proceso complejo y muy elaborado.
He oído últimamente comentarios acerca de la aparente situación de pleno empleo. En zonas como Madrid, Catalunya, Islas Baleares, País Vasco, o con perfiles de comercial en casi toda España es muy difícil encontrar candidatos.
Poco a poco, en Europa y Estados Unidos se está entrando en un ciclo de competencia feroz por algunos perfiles: comerciales, operarios de fábrica, oficios, etc.
Independientemente de ello, algunas veces, las razones se alejan de las teorías macroeconómicas que algunos expertos pueden esgrimir para explicar este efecto.
El lunes estuve en Valencia y una de las empresas con las que nos reunimos nos comentaba que les costaba horrores atraer personal de fábrica. No porqué no hubiera perfiles en el mercado o en nuestra base de datos sinó porqué al estar a 40 Km de la capital, mucha gente no quería trasladarse y perder la oportunidad de ir a comer a su casa.
Razones tan humanas hacen que se empiecen a cumplir las implacables leyes de la oferta y la demanda.
Las empresas deben blandir cualquier tipo de arma a su alcance para conseguir cubrir sus vacantes. Los sueldos en esos perfiles aumentan, los beneficios sociales se hacen más patentes en las ofertas y los responsables de RRHH deben encontrar fórmulas para darle un valor que sea equiparable al ir a comer a casa.
El día 11 de Noviembre, en el espacio de Excellence en Barcelona, Juan Carlos Cubeiro hará una conferencia de título: El humanismo: La opción más rentable para la empresa.
Juan Carlos Cubeiro, se le considera uno de los mayores expertos españoles en Talento, Liderazgo y Coaching. Desde 1987 ha trabajado como consultor en Arthur Andersen, Coopers & Librand, Areté y HayGroup, donde fue Director Europeo de Gestión y Desarrollo del Talento. En estos años ha dirigido proyectos de consultoría estratégica para más de 300 compañías, entre ellas el 80% de las grandes empresas españolas. Con anterioridad, ha formado parte de la Dirección Mundial de RRHH de Honeywell en Minneapolis (1987) y de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (1981-1986) en Santander. Articulista galardonado, colaborando con Radio Intereconomía y presentador de TV durante 14 meses, Cubeiro es un referente en management y potenciador del talento. Como autor, es el creador del llamado "management novelado", que se ve reflejado en el best seller La sensación de fluidez, la trilogía predecesora de El triunfo del Humanismo.
Hasta 3 días antes, el precio de las entradas es de 100€.
Después del revuelo creado por la temática de las prejubilaciones, comentarios en este blog y artículos relacionados en otros blogs, hoy leo que un 85% de los más de 2.500 profesionales de RRHH que han participado en un excelente y completísimo estudio aparecido en Managers.co.uk opina que los trabajadores mayores no suponen un coste a sus organizaciones.
Apoyado en eso, la decisión de mantener esos perfiles debería basarse en la gestión del conocimiento y no en la reducción de costes.